Vila Nova de Milfontes

Magníficas playas, un coqueto pueblo de casas encaladas y una gastronomía marinera de bandera. Los tres ingredientes que el visitante busca en la costa de Portugal aparecen de una tacada en Vila Nova de Milfontes. Esta apacible localidad del Sudoeste Alentejano es un hervidero en verano, pero puede ser visitada en cualquier momento del año para relajarse con la brisa del Atlántico. Te contamos todo lo que ver en Vila Nova de Milfontes para disfrutar al máximo de una de las joyas costeras del Alentejo

El estuario que forma el río Mira cuando entrega sus aguas a las del Atlántico brinda una de las imágenes más bellas del Parque Natural do Sudeste Alentejano e Costa Vicentina. Un regalo de la naturaleza que ver en Vila Nova de Milfontes y que además deja una serie de apacibles playas que se convierten en un hervidero durante los meses de verano. Cuentan que el general cartaginés Aníbal se refugió en este lugar. Estamos seguros de que si en una segunda vida regresara a Vila Nova de Milfontes se enamoraría profundamente de sus casas encaladas  y calles empedradas por las que da gusto pasear en cualquier época del año. Porque no estamos hablando de un destino únicamente estival. Nosotros vistamos Vila Nova de Milfontes en diciembre, dentro de una ruta por la costa alentejana. Con una temperatura sumamente agradable gozamos de un pueblo apacible y tranquilo donde relajarte sintiendo la suave brisa atlántica.

Una calle de Vila Nova de Milfontes

Una calle de Vila Nova de Milfontes

Cómo llegar a Vila Nova de Milfontes

En coche. Vila Nova de Milfontes está a 190 kilómetros al sur de Lisboa, un trayecto que en coche nos lleva aproximadamente dos horas con autovía hasta Sines y los últimos 35 kilómetros por carretera nacional. Algo menos tiempo (1 hora y 45 minutos) nos llevará viajar desde esta localidad al cabo de San Vicente, comienzo del Algarve, íntegramente por carretera. La ciudad española más cercana es Huelva (a casi tres horas).

En tren. No es recomendable intentar llegar en tren a Vila Nova de Milfontes ya que no cuenta con estación de ferrocarril y la más cercana es la de Amoreiras-Odemira, a 42,7 kilómetros. Si no queda más remedio que utilizar el ferrocarril, existe un servicio vespertino diario del Intercidades (IC) que une la estación lisboeta de Sete Rios con la de Amoreiras-Odemira en 1 hora y 44 minutos a un precio de 10,50 euros. Posteriormente el trayecto hasta Vila Nova de Milfontes habría que realizarlo en taxi.

En autobús. La compañía Rede Expressos cuenta con al menos tres servicios diarios entre Vila Nova de Milfontes y Lisboa con parada en Setúbal a 16 euros el billete y con una duración del trayecto de tres horas y media. También fleta buses diarios a las ciudades de Lagos (13 euros y dos horas) y Portimao (13,50 euros y dos horas) en el Algarve. Los billetes se pueden comprar en internet y en una costurería de la travessa dos Amadores, una pequeña callejuela que sale de la rua do Moinho de Vento.

¿Dónde alojarse en Vila Nova de Milfontes?

Al tratarse de uno de los destinos más codiciados de la costa alentejana, Vila Nova de Milfontes posee una importante y atractiva oferta hotelera. Una opción económica, pero sin perder la calidad, es el hotel Eira da Pedra. Está a cinco minutos andando de la playa y también del centro de la localidad y cuenta con piscina al aire libre. Destaca por su confort y limpieza, además de por un trato cercano. Posee asimismo aparcamiento gratuito en las instalaciones.



Booking.com

Una opción un poco más lujosa, pero sin tener que rascarse el bolsillo en exceso es el hotel HS Milfontes Beach, enclavado a solo cien metros de la playa de la bahía del río Mira. Posee piscina, spa y centro de bienestar además de habitaciones equipadas con nevera y amplio balcón. Tiene tres estrellas y un punto negativo es que algunas áreas y habitaciones piden una reforma.

Otras alternativas para alojarse en Vila Nova de Milfontes son el hotel rural Moita Mar, de tres estrellas y también con piscina y las baratos y coquetos Soldavila, y Casa dos Arcos.

Que ver en Vila Nova de Milfontes, la ‘princesa’ del Alentejo

Popularmente se la conoce como la ‘princesa del Alentejo’ (con permiso de Vila Viçosa eso sí) y existen razones para ellos. Su cuidadísimo y colorido casco urbano donde el blanco de las fachadas combina a la perfección con los azules, grises y amarillos  de los dinteles de puertas y ventanas. A esto se le suma un entorno natural donde la desembocadura del río Mira en el Atlántico deja sosegadas y fotogénicas playas. No te pierdas este recorrido por todo lo que ver en Vila Nova de Milfontes.

Forte de São Clemente

La ubicación estratégica de Vila Nova de Milfontes en la desembocadura del río Mira fue, a lo largo de los siglos, su principal fortaleza pero, al mismo tiempo, una fuente de peligros. Fenicios, griegos, los cartagineses al mando de Aníbal y los romanos pasaron por allí, pero también lo hicieron otros visitantes aún menos amistosos como los corsarios, que arrasaron la villa en 1590. En vista de esa fragilidad a la hora de recibir ataques enemigos, el rey Felipe III de España y II de Portugal ordenó la construcción del Forte de São Clemente para así controlar día y noche cualquier llegada al puerto. Se le conoce popularmente como el castillo de Vila Nova de Milfontes y sus poderosos y toscos muros, visibles desde las playas de la localidad, presentan una bucólica imagen gracias a la hiedra que trepa por ellos.

Forte de São Clemente

Forte de São Clemente

Justo delante del Forte de São Clemente se levanta el monumento que recuerda una de las mayores gestas de la historia de la aviación. En 1924, los aviadores portugueses Brito Paes y Sarmento Beires lograron volar desde el Campo dos Coitos (muy cerca de Vila Nova de Milfontes) hasta la entonces colonia portuguesa de Macao en la costa sur de China.

Monumento a los aviadores

Monumento a los aviadores

La principal iglesia que ver en Vila Nova de Milfontes es un coqueto templo con una fachada en blanco y azul que data del siglo XVI. A lo largo del tiempo ha sido sometida a numerosas restauraciones a causa de los daños sufridos por un terremoto y por los ataques corsarios y piratas. Cada 15 de agosto se convierte en el punto de partida de la vistosa procesión fluvial de São Sebastião y Nossa Senhora da Graça.

Igreja de Nossa Sehora da Graça

Igreja de Nossa Sehora da Graça

Faro y estatua do Arcanjo

Un paseo muy agradable que hacer en Vila Nova de Milfontes es caminar desde el forte de São Clemente hasta el faro y la estatua do Arcanjo. Desde este punto tenemos unas formidables vistas de la localidad, la desembocadura del río Mira en el Atlántico y las playas.

Estatua do Arcanjo

Estatua do Arcanjo

El faro es una pequeña construcción que pasa desapercibida y desde donde se accede por una pasarela de madera a la praia do Farol. La estatua do Arcanjo es una obra cuanto menos inquietante del escultor Aureliano de Aguiar. Está elaborada en hierro reciclado sobre una base de rocas. A pesar de su nombre, no estamos ante la representación tradicional de un arcángel. Se trata de un caballero alado que levanta con sus brazos un globo terráqueo que se está derritiendo, en una clara denuncia del daño que le estamos infligiendo al planeta. Recibió el premio Utopía de Arte Fantástico y es uno de las obras más representativas que Aguiar tiene por todo Portugal.

Pasarela de acceso a la praia do Farol

Pasarela de acceso a la praia do Farol

Playas de Vila Nova de Milfontes

Como un cóctel de aguas dulces y saladas, las playas de Vila Nova de Milfontes están a caballo entre su carácter fluvial y marítimo. Una mezcla también de calma y furia que congrega cada verano a miles de bañistas.

Praia do Farol

Desde el faro de Vila Nova de Milfontes y la estatua do Arcanjo se accede a la praia do Farol, un concurrido arenal donde la aparente tranquilidad de sus aguas puede jugarnos una mala pasada. No hay que olvidar que estamos ante un estuario y las corrientes pueden ser por momentos peligrosas. No es que bañarse en esta playa sea un riesgo, pero sí hay que prestar atención. Si queremos alejarnos un poco del bullicio, podemos caminar por un sendero que nos lleva hasta la praia do Carreiro da Fazenda, más al norte y sin las corrientes propias del estuario, pero con mayor oleaje al estar más expuesta.

Praia do Farol

Praia do Farol

Praia da Franquia

Es este caso estamos ante una playa totalmente fluvial, ya que aprovecha los últimos coletazos del río Mira antes de verter sus aguas en el Atlántico. Es la más accesible desde la localidad y también donde se ubica el pequeño puerto pesquero. Su extenso arenal se llena de bañistas en verano, especialmente de familias que buscan unas aguas tranquilas y seguras para los más pequeños. También se pueden alquilar piraguas para realizar pequeñas travesías en kayak en Vila Nova de Milfontes y realizar otros deportes náuticos como el windsurf y el ‘paddle surf’.

Praia da Franquia

Praia da Franquia

Praias das Furnas

La margen izquierda de río Mira antes de su desembocadura cuenta con otra interesante playa a la que se puede llegar en barco desde el puerto de Vila Nova de Milfontes o por carretera haciendo un trayecto de siete kilómetros. La praia das Furnas es mitad fluvial, mitad marítima. Sus aguas son muy tranquilas y también permiten la posibilidad de hacer diferentes deportes náuticos. Cuenta además con un fotogénico muelle azul que, con la vista de Vila Nova de Milfontes al fondo, configura una de las imágenes más recurrentes de la localidad alentejana.

Praias das Furnas

Praias das Furnas

Vila Nova de Milfontes desde la praia das Furnas

Vila Nova de Milfontes desde la praia das Furnas

Praia do Malhão

Los que busquen una playa más salvaje y atlántica en Vila Nova de Milfontes pueden desplazarse nueve kilómetros al norte de la localidad. Se encontrarán con la praia do Malhão, un precioso arenal abrigado por acantilados donde se alternan las dunas y los matorrales. Posee dos amplios aparcamientos y, aunque el Atlántico en este punto puede ser furioso, merece la pena al menos dar un paseo por su fina arena. Para llegar tenemos que desplazarnos hasta Bruinheras, girar a la izquierda en la glorieta y recorrer algo más de cinco kilómetros hasta la playa.

Senderismo por la Rota Vicentina

Uno de los grandes atractivos del Alentejo para los amantes del senderismo es la conocida como Rota Vicentina. Tiene dos vertientes, una interior (Caminho Histórico) y otra que va pegada a la costa (Trilho dos Pecadores). Está ultima tiene en Vila Nova de Milfontes el punto de destino y origen de dos de sus etapas. Concretamente de la segunda que parte de Porto Covo (20 kilómetros) y de la tercera, que sale de Milfontes y llega a Almograve (15,5 kilómetros). Un paseo muy agradable entre dunas y acantilados, sin perder de vista en ningún momento la inmensidad del Atlántico.

Comer en Vila Nova de Milfontes

Un recorrido por todo lo que ver en Vila Nova de Milfontes debe completarse obligatoriamente con una comida en alguno de sus restaurantes. Los productos del mar, como no podía ser de otra manera, son la piedra angular a la cocina de la zona.

  • Restaurante João da Longueira (Rua José António Gonçalves 99. Longueira). Longueira es una pequeña pedanía ubicada diez kilómetros al sur de Vila Nova de Milfontes. Hasta aquí llegamos en busca de una de las mejores cataplanas de marisco del Alentejo. Estas expectativas tan altas se cumplieron con creces. Por ello recomendamos visitar este restaurante aunque haya que desplazarse en coche particular. El restaurante João da Longueira trabaja a la perfección los productos frescos del mar con un trato exquisito y en un local amplio y e impecablemente limpio. Tiene pescados al peso de la costa alentejana como la lubina (42 euros el kilo) y el sargo (39 euros kilo). Pero sin duda la estrella es la cataplana.

Habíamos probado este plato tierra adentro y con buena nota en Figueira de Castelo Rodrigo, pero la que nos sirvieron en el restaurante João da Longueira era bastante diferente y más variada en cuanto a ingredientes. Hay dos opciones, la cataplana de tamboril (rape) y almejas del Algerve (32 euros) y la de mariscos (35 euros). Ambas son para dos personas. Nosotros nos decantamos por la de mariscos. Gambas, cigalas, buey de mar y almejas reinaban en el recipiente de cobre, llamado igualmente cataplana, con el que disfrutamos de un festín gastronómico de primer nivel. Precio medio por persona: 24 euros.

Cataplana de mariscos del restaurante João da Longueira

Cataplana de mariscos del restaurante João da Longueira

  • Tasca do Celso (Rua dos Aviadores. Vila Nova de Milfontes). Una alternativa muy popular para comer en Vila Nova de Milfontes es este pequeño restaurante de aspecto clásico y con una impoluta fachada pintada en blanco y azul. Destaca por su cuidada cocina, una excelente materia prima, la abundancia de sus platos y un trato exquisito. La Tasca do Celso ofrece una buena oportunidad de comer mariscos a precios razonables además de pescados y carnes del Alentejo. No estamos hablando de una tasca de precios irrisorios, pero tampoco son prohibitivos. Por ejemplo, un arroz de arroz de almejas cuesta 17,50 euros, un lenguado ‘grelhado’ con el que comen dos, 26,50 y una espetada mixta de carne, 17,50 euros. Precio medio por persona: 25-30 euros.

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