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La Casa das Palmeiras, ubicada en un municipio de Mangualde, es una granja pedagógica donde los más pequeños pueden acercarse a los animales domésticos, cuidarlos, aprender con ellos, saborear sus productos y todo en una finca que es un oasis de tranquilidad y contacto pleno con la naturaleza. Te contamos cómo fue nuestra experiencia en uno de esos alojamientos que dejan huella
Los que hemos tenido la suerte de criarnos en un pueblo sabemos lo que es el contacto directo con los animales domésticos. Tenemos interiorizado algo tan sencillo como que la leche no sale de los bricks de los supermercados, que puedes saborear un huevo recién puesto por la gallina, que los residuos orgánicos son el mejor alimento de esos animales y que no nos resulta algo extraordinario despertarnos con el canto del gallo o ensuciar la suela de la zapatilla con el excremento de una oveja. Haber vivido eso es una fortuna inmensa que muchos niños no tienen la oportunidad de palpar si las circunstancias de la vida hace que no tengan pueblo y siempre hayan estado ligados al asfalto de las urbes.

La granja pedagógica Casa das Palmeiras en el municipio de Mangualde, en el Centro de Portugal, representa un viaje en el tiempo a esa niñez rural y una experiencia absolutamente enriquecedora para los pequeños que están viviendo una niñez urbanita. Una escapada familiar diferente que no se queda en la anécdota de ver a los animales domésticos dentro de un recinto. Va mucho más allá. Te despiertas haciendo un revuelto con los huevos que han puesto el día antes las gansas. A mediodía te mimetizas con los propios animales cuando salen de sus corrales y toman toda la finca. Aprendes de la sabiduría de los caballos con una actividad tan enriquecedora como sorprendente: el ‘equicoaching’. Tienes la oportunidad de alimentar tú mismo a los animales con los residuos orgánicos que has generado. Hay tiempo para el descanso y la desconexión en el parque o en una piscina natural muy especial. Y, por si fuera poco, existe la posibilidad de conocer la actividad que realiza un pastor de la zona e incluso ordeñar sus ovejas bordaleiras.
Eso es lo que ofrece un alojamiento singular donde los más pequeños se lo pasarán en grande y, sobre todo, aprenderán. Será una lección de vida especialmente para aquellos que no tienen la oportunidad de tener ese contacto tan directo con los animales domésticos.
Cómo llegar a la Casas das Palmeiras
La Casa das Palmeiras se encuentra en la pequeña aldea de Gandufe, perteneciente al municipio de Mangualde, en la Región Centro de Portugal. Mangualde está pegado a la autovía A25 que une la frontera de Salamanca con las playas de Aveiro, muy cerca de la ciudad de Viseu. Se puede llegar fácilmente en coche y se encuentra a poco más de una hora de la frontera.
Una escapada familiar en Portugal diferente y muy didáctica
¿Qué hace diferente una escapada en la Casa das Palmeiras? Absolutamente todo. A lo largo de nuestros años de viajeros nos hemos alojado en lugares de todo tipo. Muchos de ellos rurales donde incluso tenían una pequeña granja de animales. Recordamos en Soria, en los Picos de Urbión, acompañar en la tarea del ordeño a primera hora de la mañana antes de desayunar. Sin embargo, la forma en la que Joana, la propietaria de la Casa das Palmeiras, y su equipo han concebido su proyecto, nada tiene que ver con otras propuestas de turismo rural o agroturismo.
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Se podría decir que es una experiencia inmersiva en la granja que se complementa con una serie de actividades adicionales donde prima la originalidad y el aprendizaje junto a los animales. La Casa das Palmeiras cuenta con cuatro casas de campo perfectamente equipadas donde se pueden alojar entre cuatro y seis personas.

Uno de los mejores momentos del día es el del desayuno. Además de los productos previamente elegidos que te esperan a la llegada a la casa, hay que desplazarse a la recepción para recoger el pan y los cruasanes recientes. Lo que podría parecer una incomodidad se convierte en un auténtico regalo al disfrutar de un primer paseo mañanero mientras amanece y el canto del gallo rompe el silencio de la granja. Nos encantaron los huevos de gansa que nunca los habíamos probado y que hicimos revueltos. El queso y el requesón de la Serra da Estrela, las mermeladas, los zumos naturales…

Uno de los momentos estelares de la jornada es cuando, a media mañana, todos los animales de la granja, abandonan sus corrales. Puedes encontrarse a las gallinas picotear, a los gansos graznar, los pavor reales extender sus alas, las cabras campar a sus anchas y los ponis olisquear tranquilos. Otro momento clave es de la alimentación por la tarde, en el que niños y adultos pueden colaborar con esta tarea y aprovechar para darles los restos de comida que se hayan generado en el desayuno.
Y mientras tanto, los más pequeños se pueden relajar en la zona de la piscina o jugando en el parque bajo la atenta de ‘Linguiça’, la cerda vietnamita que vive a cuerpo de reina rebozándose en la tierra.
Actividades complementarias, desde el equicoaching a la experiencia del pastor
La estancia en la Casa das Palmeiras es enriquecedoras en sí misma, pero se complementa a la perfección una serie de actividades complementarias que se pueden contratar. Una de ellas es el ‘equicoaching’, ofrecido por Katia Conny y en el que pueden participar tanto adultos como niños en grupos reducidos, en familia o de forma individual. Es una manera de aprender a comportarse y a reaccionar ante determinadas situaciones de la vida, especialmente en el ámbito laboral y familiar, usando para ello el manejo de un caballo. La calma, la paciencia, la serenidad, la firmeza, la confianza, la empatía y la capacidad de mando, se adquieren o se refuerzan junto a unos animales de los que tenemos mucho que aprender.

Los paseos en poni son otra actividad complementaria para el disfrute de los más pequeños que se ofrece en la Casa das Palmeiras. Nosotros lo probamos con Alejandro. En compañía de un miembro del equipo de la granja, se realiza un recorrido de unos 15 minutos para sus instalaciones.

Otra actividad que además ha supuesto que uno de los pocos pastores que quedan en la zona mantenga su rebaño de ovejas con todo lo que ello conlleva es el llamado ‘programa do pastor’. Consiste en hacer una visita al atardecer a João, un pastor del municipio de Mangualde que mantiene un rebaño de ovejas bordaleiras, las que dan la leche con la que se produce el mundialmente conocido queso de la Serra da Estrela. Gracias a esta iniciativa, João mantiene su actividad ganadera junto a su mujer y sus hijos. Cuando el pastor estaba decidido a dejar esta labor porque desgraciadamente en estos momentos mantener ovejas o cabras no es rentable, apareció Joana y la Casa das Palmeiras. Le propuso poner en marcha el ‘programa do pastor’ y que el 50 por ciento de lo que paga el cliente fuera a parar a João para que le sirviera como ingreso extra al de la venta a de leche.

No solo estamos hablando de que no se pierde una actividad tradicional como es el pastoreo, sino todo lo que ello conlleva, especialmente en la lucha contra los incendios gracias al trabajo que hacen las ovejas en la limpieza del monte. Con la luz preciosa del atardecer, acompañamos a João mientras recogía a los animales y degustamos los quesos que se producen en una quesería cercana con la leche de sus bordaleiras. Y para rematar la jornada vimos cómo las ordeñaba e incluso pudimos experimentarlo. Algo único.

Además de esta actividades que realizamos, la Casa das Palmeiras ofrece otra como la visita a una quesería tradicional de la Serra da Estrela, un taller para elaborar quesos de cabra, un acercamiento al proceso de elaboración del aceite en un lagar, además de rutas caminando, en bicicleta o en el precioso Citroën 2CV de Joana.
Qué ver en los alrededores de la Casa das Palmeiras
Además de las muchas actividades que se pueden realizar en la Casa das Palmeiras, existen visitas muy recomendables para hacer en su entorno. La primera de ellas es la localidad de Mangualde donde destaca su majestuoso palacio de los Condes de Anadia. Existen visitas guiadas para recorrer algunas de sus estancias, ya que actualmente sigue siendo residencia en algunos momentos del año de sus propietarios, la familia Paes do Amaral. La visita se puede completar con una cata de los vinos que se elaboran gracias a los viñedos que hay dentro delos muros del palacio y que están dentro de la denominación de origen de Dão. Nosotros compramos unas botellas a muy buen precio y nos parecieron unos vinos deliciosos.

Otro de los enclaves imprescindibles en Mangualde es el Santuário de Nossa Senhora do Castelo. Levantado en la cima del monte del mismo nombre, es el mirador más privilegiado del municipio con una vista 365 grados abrumadora. El templo es de estilo neoclásico y en este punto se ubicó un poblado fortificado de la Edad del Hierro.

Esos asentamientos prehistóricos en Mangualde se aprecian muy bien en la visita a uno de los dólmenes mejor conservados de la península ibérica, el de Cunha Baixa, construido en el tercer milenio antes de Cristo.

Y en el capítulo de monumentos también hicimos una breve parada en el Real Mosteiro de Santa Maria de Maceira Dão. Se encuentra en fase de restauración ya que se su estado era prácticamente de ruina y es uno de los mejores ejemplos de monasterios cistercienses que hay en Portugal.

Por último, el municipio de Mangualde tiene atractivas zonas de baño como la playa fluvial de Alcafache y la original propuesta de Mangualde Beach, una playa artificial con una pequeña zona de baño sobre todo pensada para los más pequeños.
Nuestras recomendaciones para comer son los restaurantes O Valerio y Cascata da Pedra, ambos con concina tradicional y de calidad a precios ajustados.
Desde la Casa das Palmeiras también es posible desplazarse en un día hasta la ciudad de Viseu y recorrer algunos puntos de la Serra da Estrela.



